martes, 27 de marzo de 2012

Las mujeres son cosas de mujeres y los hombres también

 ANÁLISIS CRÍTICO
  
    La obra trata la violencia de género de forma muy sutil, respetuosa, cercana y fácil de poder sentirse identificada cualquier mujer que vive o ha vivido la violencia. Todo ello sin perder en ningún momento el toque de humor porque el drama ya es conocido por otros medios (prensa, radio y televisión). 





        La frescura de Mimi facilita a Marga una toma de conciencia de lo que es su vida y la importancia de la posibilidad de cambio personal con las consiguientes nuevas tomas de decisiones que posiblemente le abrirán otras puertas y oportunidades (irse, sin pensarlo apenas, a la playa con Mimi).


  La forma en que se trata la violencia de género es un reflejo de lo que puede ocurrir en la calle porque en conversaciones "sin importancia" sale el tema y sin querer una mujer puede descubrir que está siendo maltratada y a partir de ahí buscar ayuda. Algo así ocurre con Marga que sin querer cuenta su vida íntima a una extraña y, encima se siente identificada y por tanto, comprendida de una situación que no es saludable y que además le revuelve sus sentimientos, haciéndole tomar conciencia de lo que está siendo su vida: "No quiero ser la segundona".

   El mensaje de la obra que me ha llegado es que "eres maltratada, recibes ayuda pero te faltan fuerzas para llevar a la práctica lo que desde dentro te estás diciendo: romper con una relación dañina y no saludable".


  Evelia Déniz.

(Técnico de Igualdad y Mujer del Gobierno de Canarias)